Subir la presión de la caldera

Con la llegada del invierno llega también el momento de mayor uso de nuestra caldera, ese elemento que podemos usar para calentar el agua y, en muchos casos, para dar calor a nuestra vivienda. En algunas ocasiones su presión es demasiado baja y puede necesitar de un empujoncito por nuestra parte. ¿Cómo subir la presión de la caldera? Te lo enseñamos en este artículo.

¿Cómo subir la presión de la caldera?

Vistos ya los motivos que nos han llevado hasta este punto, es hora de que actuemos para subir la presión de la caldera, dejándola en unos valores estables que nos puedan permitir su uso normal y corriente.

Eso sí, conviene matizar que, aunque no sea un procedimiento dificultoso ni demasiado técnico, siempre es recomendable dejar este tipo de actividades a profesionales que sepan como desenvolverse en ellas y en los problemas que pueda derivar. Por ello, desde Rapitecnic, te instamos a que si no te ves muy seguro, llames a un servicio de mantenimiento para que se haga cargo de la situación.

Sin más dilación, éstos son los pasos a seguir para subir la presión de tu caldera:

  1. Buscamos y abrimos la llave de llenado. Para encontrar la llave de llenado, debemos situarnos frente a la caldera e inspeccionar la parte inferior de la misma. Una vez que demos con ella, podemos proceder a abrirla de forma pausada y siempre de izquierda a derecha.
  2. Comprueba los valores de presión en el manómetro. El manómetro es ese elemento que se encarga de medir la presión de la caldera. Se encuentra en la parte frontal de la misma y ahí es a donde debemos acudir para ver si nuestro equipo está ya en los valores que necesitamos, entre 1,2 y 1,5 bar.
  3. Cierra la llave de llenado. Cuando hayamos alcanzado la presión correcta, tenemos que cerrar de inmediato la llave, esta vez girando en el sentido habitual de las agujas del reloj, es decir, de derecha a izquierda.
  4. Revisar el funcionamiento de la caldera. Si hemos decidido subir la presión de la caldera es precisamente porque hemos notado un bajón en su rendimiento que nos ha alertado de la pérdida de presión. Por este motivo, debemos comprobar si la caldera funciona ya correctamente tras el proceso que hemos hecho o si por el contrario la bajada continua.

Si durante el proceso de llenado nos encontramos con alguna circunstancia extraña, como una bajada prolongada de presión, lo mejor es que optemos por cerrar la llave de nuevo y dejar que sean los técnicos quienes se encarguen de encontrar una solución al problema que nos atañe.

¿Por qué motivo baja la presión de la caldera?

La primera pregunta que todos nos hacemos es por qué la presión de nuestra caldera baja. Por norma general, cuando una caldera tiene el funcionamiento adecuado, no es nada necesario andar subiendo o bajando su presión, ya que ésta se autorregula a la perfección.

Es importante recalcar que la presión que podríamos calificar como “ideal” en nuestra caldera, debe estar entre los 1,2 y los 1,5 bar cuando se encuentre en estado de reposo y totalmente fría. Obviamente, cuando está en pleno funcionamiento, puede llegar a alcanzar los 2 bar sin ningún tipo de problemas.

Lo que sucede es que hay una serie de circunstancias que pueden motivar que nuestra caldera no se mueva en los valores que estamos mencionando, sino por debajo de 1 bar, en lo que significa una pérdida bastante preocupante y que obviamente afecta al rendimiento de nuestro equipo. Estas son algunas de las situaciones que más se repiten entre los usuarios:

  • Posible fuga en el circuito de la caldera. Las fugas son siempre el peor enemigo de nuestro equipo. Pueden darse tanto en el circuito como en el interior de la propia caldera. La mayor dificultad reside siempre en encontrarlas para ponerles una solución que nos permita no tener que estar subiendo la presión constantemente.
  • Presencia de aire en la caldera. Otro problema que se puede dar y que afecta de manera directa a la presión del equipo. Para poner solución a este problema, hay que hacer lo que se conoce como “purga” de la caldera, una limpieza que igualmente se recomienda hacer 1 o 2 veces por cada año.

No olvidemos que las calderas son unos equipos que requieren de un mantenimiento continuo para que su rendimiento no se vea mermado. De hecho, un mantenimiento correcto de la caldera va a hacer incluso que ahorremos en el consumo de la misma.

En Rapitecnic, además de estar especializados en la solución de todo tipo de problemas relacionados con las calderas, ofrecemos uno de los servicios de mantenimiento más completos que se pueden encontrar en el mercado.

Por ello, si necesitas a especialistas para subir la presión de la caldera, o a un equipo de profesionales que garantice siempre que tu caldera se encuentre en perfecto estado, llámanos por teléfono y te ayudaremos de forma rápida.

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