¿Por qué la secadora condensación no seca?

La secadora no es el electrodoméstico más indispensable de nuestro hogar, pero es un pequeño lujo que nos facilita muchísimo la hora de hacer la colada. Cada vez son más los modelos que, gracias a su eficiencia energética, consiguen funcionar sin que suponga un gasto eléctrico y económico tan elevado, siendo más respetuosos con el medio ambiente.

Como en todos los electrodomésticos, y más si tienen un uso muy frecuente, es habitual que surjan averías y una de las incidencias más comunes cuando se trata de este aparato, es encontrarnos con que nuestra secadora de condensación no seca.

Las causas que pueden ser el origen de este contratiempo son muy variadas. Con un mantenimiento adecuado se podría evitar que muchas de ellas se produjeran. Es importante llevar a cabo determinadas acciones de forma rutinaria cuando utilizamos nuestra secadora, y avisar a un servicio técnico de calidad al advertir un mal funcionamiento por parte de nuestro equipo.

¿Por qué motivo la secadora no calienta?

Para entender los motivos por los que nuestra secadora de condensación no calienta y seca nuestra ropa, es necesario conocer algunas nociones básicas sobre el funcionamiento de estos dispositivos.

secadora condensación no seca

La secadora funciona recogiendo el aire que está a su alrededor y canalizándolo por el conducto de absorción hasta las resistencias que, debido a que están a muy alta temperatura, lo calientan mucho. Este aire caliente pasa al tambor donde está girando la ropa mojada y absorbe su humedad. Después sale hacia el condensador y al enfriarse, se transforma en líquido y drena al cajón recolector, o directamente a la tubería de desagüe.

Es importante detectar el origen de nuestro problema con el aparato, para poder darle una solución. Las pistas que podemos identificar como aviso de que algo está empezando a fallar en nuestra secadora de condensación son:

  • La ropa tarda en secar más tiempo de lo habitual.
  • Las prendas salen excesivamente calientes.
  • La colada nunca se seca del todo.
  • El aparato no proporciona la temperatura suficiente.
  • La carcasa exterior se calienta demasiado mientras funciona.
  • La secadora se apaga antes de terminar el proceso de secado.

La mayoría de estas averías tienen su origen en fallos en las fuentes de entrada de aire, en la resistencia que lo calienta o en el sensor de humedad o termostato deteriorado. Veamos las causas más frecuentes.

Problema de ventilación

La obstrucción en el tubo de ventilación es una avería muy habitual. El problema se encuentra en el acúmulo de polvo, suciedad y pelusillas, que desprende la ropa durante el proceso de secado, y se van adhiriendo poco a poco hasta limitar el correcto flujo de aire, impidiendo el correcto funcionamiento de nuestra secadora.

Si el filtro está saturado de pelusas y hay rastros de suciedad en su interior, podemos solucionar este problema siguiendo esta serie de pasos:

  1. Retiramos el filtro de la puerta
  2. Lavamos la puerta y la entrada del filtro con un trapo húmedo
  3. Quitamos las pelusas del filtro, enjuagamos y secamos completamente
  4. Colocamos el filtro de nuevo en su lugar
  5. Revisamos la integridad del filtro y si está deteriorado, lo reemplazamos por uno nuevo

Si el ventilador está obstruido y el flujo de aire se ve reducido, lo limpiaremos en profundidad y si está estropeado habrá que sustituirlo por uno nuevo.

Si tienes dudas sobre cómo llevar a cabo estos procedimientos lo mejor es ponerse en manos de un profesional experimentado y formado, que reparará tu secadora de forma segura y con total garantía.

Problema con el sensor o termostato

El termostato es el elemento que regula la intensidad del secado de la ropa, de acuerdo con el sensor que tiene en cuenta el grado de humedad, y ajusta el tiempo del ciclo en función de este parámetro y del programa que hayamos escogido.

A medida que se suceden los ciclos de secado, es habitual que se cree una capa de cal y polvillo encima de los sensores que captan la humedad, lo que dificulta que detecten adecuadamente el grado de humedad de nuestra colada.

Podemos evitar que esto suceda con un sencillo procedimiento. Cada dos o tres meses, dependiendo del uso que le demos a nuestro electrodoméstico, debemos lavar los sensores con un trapo húmedo con un poquito de vinagre diluido en agua.

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En el caso de que cualquiera de estos componentes estuviese estropeado, tendremos que repararlos o sustituirlos por unos nuevos lo antes posible.

Para asegurarnos un correcto funcionamiento de nuestra secadora y evitar averías innecesarias, es importante que tengamos en cuenta algunas consideraciones:

  • La ropa debe estar suficientemente centrifugada (mínimo a 800 rpm).
  • Debemos limpiar el filtro atrapapelusas después de cada ciclo de secado.
  • La secadora debe estar ubicada en un espacio ventilado y fresco (mayor a 5°C y menor a 35°C).
  • No debemos sobrepasar el límite de peso indicado por la marca.
  • Es necesario introducir carga suficiente.
  • Elegiremos, según el modelo del aparato, el mejor programa para cada tipo de prenda.
  • Nos aseguraremos de que la secadora está bien nivelada, para evitar ruidos y pérdidas de agua.

No obstante, ante cualquier indicio de avería, no dudes en contactar con nuestro servicio técnico de reparación de secadoras en Barcelona con más de 20 años de experiencia. Te atenderán los profesionales más cualificados del mercado y te ofrecerán la calidad que necesitas para garantizar larga vida a tu electrodoméstico y una reparación rápida, segura y eficaz.

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