¿Cómo bajar la presión de la caldera?

Contar con un suministro de agua estable y cuya temperatura podamos regular sin problema es una de las claves del confort dentro de un hogar. A lo largo del día, son muchas las tareas y rutinas que realizamos y en las que interviene el agua, como fregar los platos o ducharnos.

En cualquiera de ellas, contar con agua caliente es fundamental, por lo que necesitamos disponer de una caldera en perfecto estado. El mantenimiento y cuidado de este electrodoméstico es vital, y entre los factores de mayor relevancia, se encuentra la presión de la caldera, un parámetro que debemos mantener en un nivel adecuado.

¿Cuál es la presión que debe tener una caldera?

Por norma general, la presión adecuada para una caldera eléctrica debe mantenerse en una carga de 1 y 2 bares, aunque puede existir un margen de un 25% mayor o menor que esta medida. Para tener en cuenta este dato, debemos fijarnos en los indicadores del propio electrodoméstico.

bajar presión caldera

Cualquier caldera incorpora en un lugar visible un manómetro que nos indica la presión. Para no perder nunca de vista este parámetro, será conveniente comprobar este indicador para confirmar que la presión es la adecuada o si, por el contrario, es necesario intervenir para evitar averías o atascos que nos impidan disponer de agua caliente.

¿Cómo quitar presión a una caldera?

Si no prestamos la suficiente atención a este aspecto y la presión se mantiene inestable durante un periodo prolongado de tiempo, la caldera puede estropearse, obligándonos así a realizar un importante gasto en su reparación o en comprar una nueva. Para evitarlo, nosotros mismos podemos intervenir para reducir la presión de la caldera si detectamos que está por encima del nivel recomendable.

Conocer los pasos de este procedimiento es fundamental para alargar la vida útil de nuestra caldera y disponer el máximo de tiempo posible de agua caliente en nuestro hogar. A continuación, vamos a explicarte cómo quitar presión a tu caldera eléctrica mediante una serie de pasos y consejos concretos y sencillos.

Antes de llevar a cabo este proceso es importante que, si es la primera vez que lo realizas, leas con detenimiento las explicaciones para no cometer ningún error. Es una serie de mecanismos que cualquier usuario puede realizar, pero es mejor tener claro lo que se debe hacer en cada punto de esta particular tarea de mantenimiento. Una vez tengas dominados todos los pasos, sabrás cómo mantener la presión de la caldera en un nivel adecuado.

Purgar radiadores

El primer paso es purgar los radiadores de la caldera, algo que se recomienda hacer una vez al año. Si puede ser justo antes del inicio del invierno, mucho mejor. Para esta purga debemos apagar la caldera y esperar para que el agua interior baje de temperatura. Después, podemos utilizar el dispositivo que trae de serie la caldera para realizar la limpieza y situar debajo un recipiente grande para no derramar el agua que caiga.

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Cerrar la llave de paso

Para llevar a cabo con tranquilidad el proceso, también debemos cerrar la llave de paso de la caldera. De esta manera, evitaremos que se vuelva a llenar por accidente mientras vamos paso a paso. Es más, algunos modelos de marcas específicas incorporan también una llave de vaciado. Si este es el caso de tu caldera, ábrela para vaciarla y poder continuar hacia adelante sin ningún tipo de problema.

Regular la válvula de llenado

En este sentido, también es recomendable revisar la válvula de llenado. Es posible que se encuentre cerrada defectuosamente, produciendo de esta manera un desajuste que influye directamente en el aumento de presión de la caldera. Para evitarlo, conviene regular esta válvula o cerrarla directamente cuando no utilicemos la caldera. Así ajustaremos la cantidad de agua interior y lograremos que la presión disminuya a un nivel adecuado.

Regular la presión del manómetro

Otra comprobación que podemos realizar es revisar la presión que indica el manómetro. Este elemento indica con una aguja el nivel de presión, pero es posible que no esté bien regulado y muestre un valor que no es el verdadero. En ese caso, convendrá ajustar y calibrar correctamente este componente para que no nos aporte datos equivocados, sino información fiable que nos permita conocer el estado real de nuestra caldera.

Abrir la válvula de seguridad o sobrepresión

Una última opción, aunque no es la más recomendable, es abrir la válvula de seguridad o de sobrepresión que incorpora la caldera. Eso sí, será absolutamente imprescindible esperar a que el agua interior se haya enfriado. ¿Por qué? Porque al abrir esta válvula es posible que salga agua en cierta abundancia y conviene evitar cualquier problema por contacto con el líquido a una temperatura alta que pueda producir quemaduras de considerable gravedad.

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