Las averías de frigoríficos más comunes

Las averías de frigoríficos suelen ser motivo de preocupación para cualquier usuario porque estamos ante el que probablemente sea el electrodoméstico que mayor importancia tiene en nuestro día a día.

Esa frecuencia de su uso hace que sea importantísimo lograr una reparación rápida para nuestra nevera y, obviamente, lo primero para ello es saber de donde proviene el problema que está sufriendo.

Para ayudarte, aquí te vamos a mostrar algunas de las averías que más se repiten en este tipo de electrodomésticos. Nuestra recomendación desde Rapitecnic, es que ante cualquiera de ellas te dirijas directamente a profesionales para lograr una reparación eficaz.

Fuga de gas

Empezamos con una avería que afortunadamente es la que menos se repite de las que vamos a tratar aquí, pero que es sin duda la más grave y costosa de todas. Y es que efectivamente por nuestro frigorífico circula gas, siendo una parte fundamental para su funcionamiento.

Normalmente y a no ser que la fuga sea extremadamente pequeña, vamos a percibir sus efectos a través del olor. Esta avería se puede deber al desgaste producido en las tuberías con el paso de los años, pudiendo romperse en casos extremos.

Arreglar este tipo de fugas resulta bastante costoso, porque suele ser complicado encontrar el origen de las mismas.

Obstrucción por hielo

De la menos común pasamos a la que más se ha repetido desde tiempos inmemoriales, la obstrucción por hielo. Aunque es cierto que su nivel de incidencia ha bajado mucho desde la aparición de los frigoríficos “no-frost”, todavía puede presentarse en caso de problemas con el termostato.

Conviene recordar aquí que el termostato es el componente de nuestro frigorífico que se encarga de abrir o cerrar el circuito eléctrico de nuestro aparato en función de la temperatura que necesitamos, de ahí que una avería en él se manifieste de forma tan brusca en nuestro electrodoméstico.

⚠️ Este artículo te explicamos las averías más habituales en su congelador: ¿Por qué el congelador no congela?

averías frigoríficos

Frigorífico no enfría

También resulta sencillo de identificar si nuestro frigorífico está enfriando o no y es algo de lo que nos percatamos enseguida. El problema suele venir para detectar de dónde viene dicha avería.

Lo primero que podemos hacer para intentar descartar posibilidades es, simplemente, abrir la puerta de nuestra nevera y comprobar si las luces se encienden o no, para descartar que se trate de un problema de suministro de energía hacia el electrodoméstico.

Otra posibilidad a tener en cuenta es que haya algún tipo de alimento que esté obstruyendo los ventiladores que se encargan de enfriar el interior.

Si no encontramos evidencias de este tipo, lo mejor es llamar a un técnico para que estudie la avería en profundidad, porque probablemente pueda deberse a errores con elementos que requieren un mayor conocimiento, como el termostato, el compresor o la placa electrónica.

⚠️ Este artículo te interesará y te resultará útil: ¿Por qué el frigorífico no enfría pero sí congela?

Avería en el termostato

Ya hemos tratado a lo largo del post un par de posibles averías que tienen que ver con el termostato, que como también comentamos anteriormente, tiene una función importantísima dentro del funcionamiento de nuestro frigorífico.

En los frigoríficos de antaño, que se servían de termostatos electromecánicos, era mucho más común sufrir averías con este elemento, pero con la llegada de los termostatos electrónicos hemos podido apreciar una bajada de este tipo de incidencias, ya que han ganado mucho en fiabilidad.

Normalmente se suele optar directamente por cambiar la pieza, que suele rondar los 100 euros, pero en cualquier caso es una decisión que hay que dejar en manos de profesionales en la materia.

Problemas con el motor de la nevera

Con el motor de nuestra nevera podemos encontrar dos tipos de problemas: que se estropee y el frigorífico deje de enfriar o que esté en continuo funcionamiento. En el segundo de  los casos lo que nos encontramos es una sobreactividad que normalmente se debe a una serie de motivos muy localizados.

Puede ser que le estemos pidiendo que mantenga una temperatura por debajo de la recomendada, que suele ser entre los 4º C y los 6º C. La otra opción más normal, es que esté situado al lado de algún tipo de fuente de calor que esté obligando permanentemente a que aumente su rendimiento para mantener la temperatura fijada.

El caso opuesto es que notemos que el motor no funciona, algo que puede deberse a problemas con el pistón o la bobina y, aunque suele ser una avería poco habitual, sí que resulta bastante costosa de reparar.

Para cualquiera de las averías frigoríficos que hemos explicado, debes saber que en Rapitecnic tienes a tu disposición al mejor servicio técnico de reparación de frigoríficos y neveras en Barcelona, dispuesto a atenderte todos los días del año y a cualquier hora del día. Llámanos por teléfono para que podamos ayudarte a resolver la avería en tu frigorífico.

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